Opinión manga: Escape

Escape es un one-shot yaoi escrito por Kyuugou.

La premisa es sencilla y, al tener un solo capítulo, se desarrolla con rapidez, pero no por ello someramente. Esta historia es narrada desde el punto de vista de Amamiya Shouta, un joven dulce e ingenuo que desde el principio nos habla de que está enamorado. Nos muestra, después la forma en la que pasa sus horas de trabajo esperando por su cliente favorito, Shiraichi-san, dándonos a entender que está enamorado de él. El tipo es aparentemente más mayor, pero es amigable con Shouta, solo que no de la forma que él querría que fuese.

Por ahora pensamos que será una historia de amor entre ambos, quizá complicada porque Shouta tendrá que conquistar a su amado cliente, pero nada de eso sucede. Para ensalzar la figura de su amado Shouta lo pone en contraposición con el tipo con el que vive, un hombre que lo trata con rudeza y lo usa, según él, solo para propósitos sexuales. Vemos, a lo largo del manga, que se desarrolla una situación creciente de violencia doméstica mantenida por lo que parece ser la mera costumbre. Shouta y Kuraki solo están juntos porque llevan mucho tiempo así y se han acostumbrado.

Aquí viene una de las partes que me parece más realista de la historia: ambos desarrollan sentimientos mezclados el uno por el otro. Uno de ellos siendo el del afecto o la dependencia, que ambos creen identificar como amor. Shouta cree que está siendo usado y Kuraki solo quiere usar a Shouta, pero con el tiempo, la cercanía, y la intimidad que el sexo implica ambos poco a poco van desarrollando vínculos afectivos por el otro sin querer. Porque de querer, no lo habrían hecho.

Esto se hace patente en dos escenas, la primera es en la que Kuraki se pone celoso al escuchar a Shouta mencionar en sueños a su enamorado y la segunda cuando Kuraki viola a Shouta, lleno de sentimientos de posesividad y Shouta, después, es incapaz de dejar de pensar en la forma especial y sincera con la que Kuraki lo miró.

Shouta entonces se da cuenta de algo: está enamorado. Está enamorado de Kuraki. Y Kuraki está enamorado de él, pero Kuraki es una persona conflictiva y abusiva y ningún amor sano puede florecer de ello.

Esta historia, para mí, conlleva el fuerte mensaje de que el amor no todo lo puede. Shouta, en la imagen que hemos visto al principio, está lleno de júbilo al saber que está enamorado. Supira como un adolescente, se le llena el aura de florecitas al ver a su cliente y no puede parar de sonreír. Pero cuando se da cuenta de que ama a Kuraki no es, para nada, una escena bonita. Es una condena y eso está claro en la misma composición del panel siguiente:

Es un panel desesperante, aterrador, donde estar enamorado suena como una sentencia de muerte y donde ambos amantes están separados por una gruesa línea que habla de cuan distantes son incluso si sus corazones tienen una enorme cercanía.

Estamos ante una historia de amor, sí, pero no una hermosa.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar