Opinión: Happy sugar life

Happy sugar life es una serie de animación que ha salido recientemente, basada en un manga con el mismo nombre escrito e ilustrado por Tomiyaki Kagisora.

Hace poco he visto esta serie, atraída no solo por su novedad, su hermoso diseño y extraña premisa, sino también por la enorme valoración positiva que estaba recibiendo. Allá donde buscabas una opinión de happy sugar life hallabas a cientos de personas diciendo que es el mejor anime que han visto, su favorito o una de las más ingeniosas formas de seguir con el estereotipo de la Tsundere; ha sido, sobretodo, comparado a Mirai Nikki por ser ambos animes protagonizados por una chica joven tsundere de pelo rosa y gran obsesión con el amor, aunque para mí el único parecido entre estas dos me parece estético y considero que la comparación, dada la diferencia entre los animes, es injusta.

Pero hablemos más de Happy sugar life y si es tan bueno como dicen. Primeramente, sí, es bueno, un muy buen anime con una muy buena animación. Lo que este anime nos muestra es la forma en que una pequeña niña acaba siendo el eje central de un entramado de relaciones enfermizas entre distintos personajes que dicen amarla. Todos estos son personajes enfermizos y, todos ellos, tienen un concepto enfermizo del amor. Claro está que a nosotros el amor de Sato, la protagonita, se nos muestra como el verdadero, el más bonito, el más dulce y el que finalemente la niña, Shio, acaba aceptando por influencia de su captora. Muchos han malentendido este anime por culpa del punto de vista y por ello necesito hacer esta acalaración: ninguno de los personajes ama a Shio de forma sana y, de parecernos que Sato lo hace, es porque vemos a través de sus ojos y ella no cree que esté haciendo nada malo.

Este anime explora la temática de la locura, da un giro a la idea del amor como condena y salvación y no se decanta por ninguna de estas dos opciones, sino que las abarca ambas. Una de las cosas que más me gusta del anime es la varidedad de sus personajes, todos o casi todos están locos y lo atribuyen al amor, sin embargo, lo están de formas distintas y totalmente originales. La forma en la que se representa la psicología de los personajes me resulta realista y desgarradora en cuanto al proceso en que cada uno de ellos cae en la locura. Además, la representación visual de esto es perfecta: cuando creen estar amando a Shio todo se ve claro, hermoso, redondeado y blando, suave, lleno de brillitos, música angelical y símbolos nupciales, pero cuando la cámara se aleja un poco y nos muestra no lo que piensan los personajes, sino lo que hacen, el mundo luce asqueroso y oscuro.

Pongamos por ejemplo una escena con Taiyo, mi personaje favorito. Él ha sido abusado sexualmente por una mujer mayor y es por ello que desarrolla una fijación hacia Shio, creyendo que al ser una niña su inocencia puede salvarle, purificarle. Según su proceso mental si una adulta le ha manchado y ensuciado con el sexo, el sexo con una niña debe limpiarlo. En su cabeza esto no se presenta de forma criminal u obscena, sino que ve a Shio como un angel y a él como una criatura herida que es rescatada, pero la verdad es que además de ser una víctima de abuso, él es también un depredador sexual.

En una escena donde él se halla con Shio, Taiyo habla de lo mucho que la ama y vemos un goteo caer, pensando que son lágrimas, nos compadecemos de Taiyo, hasta que en el siguiente plano vemos que está babeando por tener a la niña cerca. Son esos cambios de plano, esos detalles, ese mostrar la locura en lo que esperamos que sea cotidiano, lo que hace de este anime uno aterrador. No necesitamos sangre y violencia (que también la tiene) para que Happy sugar life nos haga sentir enfermos, solo ver a una niña sintiéndose feliz al creer alfo tan enfermo como que amor es aceptar que alguien mate por ella o suicidarse junto a la mujer que la ha secuestrado.

Sin embargo, aunque este es un muy bien anime yo quiero hablar de lo malo. Las páginas están repletas de opiniones positivas sobre esta obra, pero yo quiero traer algo diferente y es que me da la sensación que por culpa de la gran oleada de emociones que este anime ha provocado, los espectadores no hemos tenido tiempo a sentarnos y analizarlo fríamente.

Happy sugar life es muy buen anime, tiene personajes de una complejidad y diversidad que pocas veces encontramos en esta clase de series, una escenografía hermosa y aterradora a la vez y no se sirve de recursos baratos para causar terror o mostrar la locura. No obstante, tiene errores y deben ser mencionados.

Uno de los errores más grandes que yo veo en este anime es que muchas de las cosas que pasan son demasiado »convenientes para la trama». Una casualidad o dos pueden suceder y pueden dar fruto a situaciones conflictivas muy interesantes, pero cuando el avance de la trama se sostiene, en gran medida, en casualidades que parecen suceder ya de forma causal, la serie pierde realismo y pierde, también, algo de emoción. Happy sugar life usa muy bien este recurso de las casualidades convenientes para la trama, pero peca de abusar de ello. Aquí pondrá un ejemplo:

Sato empieza a trabajar en un lugar donde rechaza a uno de sus compañeros, Taiyo, la jefa de ambos, celosa por no ser el centro de atención, abusa de él. Hasta aquí bien, pero después Taiyo no solo tiene fijación por las niñas, sino por una muy concreta, Shio, la misma que Sato mantiene cautiva porque está desaparecida. Esto podría tener sentido porque Taiyo ve a Shio constantemente en los carteles de »se busca» que su hermano, Asahi, pone, pero es demasiada coincidencia que después Taiyo empieze a trabajar en el mismo luhar de Sato cuando ambos abandonan este primer trabajo.

Es mucha coincidencia también que Sato y Shio sean pilladas por personajes principales en momentos cruciales. Shio debe permanecer oculta y es por ello que pocas veces sale de casa, una de ella lo hace sin que Sato lo sepa y recorre la ciudad sola durante lo que podrían ser horas. En ese rato su hermano, que recorre la ciudad para buscarla, no la encuentra incluso si pasan por el mismo sitio (casualmente, con minutos de diferencia), pero quien sí la encuentra es Taiyo. Más tarde unos maleantes que Taiyo había encontrado antes, casualmente lo hallan con Shio y le pegan, haciendo que pierda el conocimiento. Sato salva a Shio de los criminales y se la lleva, pero para ellos les saca los ojos a dichos chicos. Taiyo, que está ahí, resulta que no se despierta durante el asesinato, pero sí cuando Sato se lleva a Shio y le da tiempo a verla de perfil durante una fracción de segundo. Todo por coincidencia. Más tarde, Shio sale otra ver dándole un abrazo a Sato, sale únicamente dos pasos más allá de la puerta de casa, pero ¡Vaya! en ese justo instante Shoko, la mejor amiga de Sato, compañera de trabajo de Taiyo y, recientemente amiga (también por casualidad) de Asahi, está a dos metros de distancia y las pilla.

Otra de las grandes casualidad es que en un momento donde todos los que buscan a Shio están en el edificio donde había estado cautiva, Shio y Sato ya están lejos, dispuestas a marcharse a otro lado y tener una nueva, pero ¡Que casualidad! Sato olvida su anillo de compromiso y debe ir a buscarlo encontrándose justo en los momentos exactos y los lugares exactos con Taiyo y Asahi de forma que las dos quedan atrapadas en la azotea y solo les queda como opción saltar al vacío.

Estos son ejemplos de una escritura demasiado teleológica que hacen a veces demasiado evidente que eso es una serie y nos quitan la inmersión que esta había logrado con su gran ambientación.

Otra cosa que me desconecta de la serie y que considero que es un error es que todos los personajes están locos y todos lo muestra demasiado. Entiendo que para explorar la locura desde distintas posiciones se necesitan distintos personajes, pero parece que todos y cada uno de nuestros personajes están enfermos y eso le resta realismo. Cuando vemos en una serie un personaje demente que forma parte de la sociedad sin ser descubierto lo que dá más miedo es verlo fundirse en relaciones sociales normales sin que se le vea la tapadera, pero aquí, viendo que están locos no solo los padres o tutores legales de Sato y Shio (así como Sato misma y, al final, Shio), sino sus compañeros de trabajo (en los dos únicos trabajos que tiene durante la serie), una de sus compañeras de clase, el único profesor con el que se relaciona, etc. eso le resta realismo y profundidad, así como hace que dé menos miedo.

Además, como ya he dicho, hay una teatralización excesiva de los personajes. Cuando la jefa de Soto viola a Taiyo lo admite después delante de ella con ser presionada solo un poco y se jacta de ello. Grita, hace aspamientos, se ríe y habla como si no supiese que eso está mal, que debe ocultarlo. Sin embargo, si ha llegado donde está se intuye que debe haber ocultado esa faceta de ella mucho tiempo, como el resto de personajes. Sin embargo, la serie nos dice que son personajes astutos, que se ocultan, y luego salen por ahí mostrando su locura de formas poco realistas (¿Esperas que me crea que una estudiante le saca los ojos a dos hombres en un parque publico de noche y nadie la ve? ¿O qué los padres de un chico que tiene la habitación empapelada con carteles de una niña y se pasa el día babeando por ella no noten nada raro? ¿O que a la madre de Shio no se le ocurrió jamás llamar a los servicios sociales en vez de abandonar a su hija en la calle para »protegerla»?). Lo que da miedo es no saber nunca quien, en tu grupo de amigos, de profesores, compañeros de trabajo o vecinos, podría estar loco. Lo que da miedo es pensar que el mal acecha, pero se camufla. A la serie le falta sutileza para causar esto.

El último error remarcable que encuentro es que avanza como a trompicones. Para tener únicamente 12 capítulos suceden muchas cosas, pero a un ritmo extraño, a veces avanza muy deprisa y parece que todo »encaja demasiado bien» (de forma artficial) y otras las escenas son repetitivas y aunque es importante la repetición para mostrarnos la obsesión de la protagonista, se puede llegar a hacer aburrido en vez de ilustrativo.

¡Hasta aquí mi opinión!

Opinión manga: Escape

Escape es un one-shot yaoi escrito por Kyuugou.

La premisa es sencilla y, al tener un solo capítulo, se desarrolla con rapidez, pero no por ello someramente. Esta historia es narrada desde el punto de vista de Amamiya Shouta, un joven dulce e ingenuo que desde el principio nos habla de que está enamorado. Nos muestra, después la forma en la que pasa sus horas de trabajo esperando por su cliente favorito, Shiraichi-san, dándonos a entender que está enamorado de él. El tipo es aparentemente más mayor, pero es amigable con Shouta, solo que no de la forma que él querría que fuese.

Por ahora pensamos que será una historia de amor entre ambos, quizá complicada porque Shouta tendrá que conquistar a su amado cliente, pero nada de eso sucede. Para ensalzar la figura de su amado Shouta lo pone en contraposición con el tipo con el que vive, un hombre que lo trata con rudeza y lo usa, según él, solo para propósitos sexuales. Vemos, a lo largo del manga, que se desarrolla una situación creciente de violencia doméstica mantenida por lo que parece ser la mera costumbre. Shouta y Kuraki solo están juntos porque llevan mucho tiempo así y se han acostumbrado.

Aquí viene una de las partes que me parece más realista de la historia: ambos desarrollan sentimientos mezclados el uno por el otro. Uno de ellos siendo el del afecto o la dependencia, que ambos creen identificar como amor. Shouta cree que está siendo usado y Kuraki solo quiere usar a Shouta, pero con el tiempo, la cercanía, y la intimidad que el sexo implica ambos poco a poco van desarrollando vínculos afectivos por el otro sin querer. Porque de querer, no lo habrían hecho.

Esto se hace patente en dos escenas, la primera es en la que Kuraki se pone celoso al escuchar a Shouta mencionar en sueños a su enamorado y la segunda cuando Kuraki viola a Shouta, lleno de sentimientos de posesividad y Shouta, después, es incapaz de dejar de pensar en la forma especial y sincera con la que Kuraki lo miró.

Shouta entonces se da cuenta de algo: está enamorado. Está enamorado de Kuraki. Y Kuraki está enamorado de él, pero Kuraki es una persona conflictiva y abusiva y ningún amor sano puede florecer de ello.

Esta historia, para mí, conlleva el fuerte mensaje de que el amor no todo lo puede. Shouta, en la imagen que hemos visto al principio, está lleno de júbilo al saber que está enamorado. Supira como un adolescente, se le llena el aura de florecitas al ver a su cliente y no puede parar de sonreír. Pero cuando se da cuenta de que ama a Kuraki no es, para nada, una escena bonita. Es una condena y eso está claro en la misma composición del panel siguiente:

Es un panel desesperante, aterrador, donde estar enamorado suena como una sentencia de muerte y donde ambos amantes están separados por una gruesa línea que habla de cuan distantes son incluso si sus corazones tienen una enorme cercanía.

Estamos ante una historia de amor, sí, pero no una hermosa.

La inclusividad en las películas

Muchas veces, en aras de la representación de colectivos minoritarios, muchas series, juegos, películas o libros deciden añadir a personajes que no son tan normativos. Las quejas que más he oído yo son relativas a »¿Y por qué tiene que ser gay?» pero esto también se extiende a todo el colectivo LGBT+, a las personas de diferentes etnias y las mujeres.

Y yo aquí veo no uno, sino muchos problemas que vienen de TODOS los bandos. Por una parte, como respuesta a la pregunta de por qué un personaje necesita ser, por ejemplo, trans o lesbiana o simplemente mujer, uno puede decir sencillamente que no lo necesita. Ningún gran personaje hombre, blanco, hetero o cisgenero (o casi ninguno) necesitaba ser ninguna de esas cosas. Si spider-man se hubiese enamorado de Mario Jane, en vez de Mary Jane o si además de hombre-araña hubiese sido hombre transgénero la película no habría cambiado mucho (por no decir nada). Y así con muchos ejemplos.

La diversidad es una parte real de nuestras vidas, pero es una parte invisibilizada por distintos medio audiovisuales, así las películas o series pueden formar una falsa idea de homogeneidad que se ve atacada cuando uno añade un personaje considerado »diferente». Pero lo importante no es preguntarnos por qué un personaje es así o asá, sino ¿Por qué no? Las personas tienen identidades y estas son muy variadas y del mismo modo en que yo no tengo que justificar que soy mujer ¿Por qué debería hacerlo un personaje? Muchas personas entran en mis historias de wattpad, donde siempre escribo sobre relaciones homosexuales porque por alguna razón eso me hace sentir menos incómoda, y me preguntan ¿Pero por qué tienen que ser gays? Después uno visita su biblioteca y todo está lleno de historias parecidas a las mías pero con protagonistas heterosexuales a los que nadie les pregunta ¿Pero por qué tenéis que ser heteros? Y, seamos sinceros, la igualdad implica que ninguno de los colectivos (ni los minoritarios ni los mayoritarios) tiene por qué responder a una pregunta tan estúpida.

Ahora bien, hay que mirar más allá. Siempre he mantenido (y sigo manteniendo) opinión que acabáis de leer, sin embargo, para poder debatir con propiedad con alguien hay que empatizar con sus puntos de vista (que no acceder sin razonar) y eso me aportó una visión que también necesito tratar. Muchas veces las personas preguntar por el por qué de los personajes gays, negros, etc… y aunque a veces vienen de un racismo, una homofobia y en general una intolerancia horrible, otras vienen de otro lugar. Os preguntaréis de qué lugar hablo y yo respondo fácilmente: de obras negligentes.

El mundo está dividido entre personas tolerantes y personas intolerantes y, afortunadamente, aunque los segundos hacen más ruido, los primeros son cada vez más abundantes y ¿Qué significa esto? Que si cada vez la gente acepta más a quienes son diferentes, las empresas pueden usar esto como márqueting. Y, por desgracia, muchas veces en las películas o series los directores deciden usar a los colectivos oprimidos no como herramientas publicitarias. No quieren darles visibilidad a ellos, sino a su película.

ESE es el problema. Y uno bien gordo. Pondré un ejemplo: si yo hago una película y sé que los movimientos en contra del racismo están en auge una forma de llamar más la atención es ponder un personaje negro, pero como mi único objeto es que esté ahí y que sea negro será un personaje vacío, innecesaria y su personalidad será tan llana que se reducirá a su condición de ser negro. Es decir, será un estereotipo andante con nula importancia para la trama, un personaje que, de ser blanco, sería odiado igual.

Esto pasa y pasa demasiado, se añaden personajes de colectivos minoritarios no de forma inclusiva, sino hasta ofensiva, son estereotípicos, vacíos, reducidos a ser »la gorda graciosa», el »chino que sabe de informatica y solo come ramen», el »amigo gay estiloso que solo habla de hombres», la »negra picarona y agresiva», etc. Y esto no representa, caricaturza. Es obvio que una persona perteneciente a uno de estos colectivos tendrá parte de su identidad marcada por ello, pero su identidad no se reducirá a eso, el problema es que cuando son representados de estaforma sensacionalista, cargada de moralina, se reduce a las personas a su orientación sexual, su color, su clase, etc. De este modo y al retratar de forma tan insulsa a personajes así da la sensación de que chirrían, de que »sobran» y por eso le gente cree que el problema es que sean personajes gays o negros o trans cuando el problema real es que son personajes mal retratados. Son como la rubia que solo está para ser tonta, son personajes casposos, zafios, que ocultan una discriminación que pretenden combatir.

No hagas un personaje gay si solo va a salir en dos escenas, una comiendo palomitas y otra besándose con un actor que ni aparece el resto de la serie, no si eso no pinta nada en la película. Haz un personaje importante gay. Las personas LGBT+ no son »extras» que añadir para ganar puntos de inclusividad, son personas y no siempre tienen que estar relegados a escenas de fanservice, hazlos protagonistas, hazlos importantes. Hazlos reales.

La solución por un lado está en que dejemos de preguntarnos por qué un personaje necesita ser como es y lo aceptemos y, por otro lado, que las grandes empresas dejen de entender a a los personajes discriminados como armas publicitarias.

Recomendación: NohNohNohNoh

Ñoh~ es una usuaria de Wattpad con tantísimas historias que no podría escoger una sola para recomendar. Por lo general hace historias cortas, muchas de ellas de un solo capítulo y estas son las que más leo; es una lectura contradictoria, agridulce: por un lado es fácil leerla, su vocabulario, su ritmo, sus párrafos e incluso la puntuación parecen planeados para que todo fluya suavemente. Pero también es difícil leerla, a vece sus historias te incitan, más que a avanzar, a correr lejos y no mirar atrás. Y por eso mismo las recomiendo.

Si no tienes un estómago fuerte, no sigas leyendo, si lo tienes ¡Vas a ponerlo a prueba! Esta autora tiene contenido escueto pero fuerte, sus historias como un puñetazo en la cara de esos que te dejan un chorreón de sangre desde la nariz, hasta el cuello. Usualmente escirbe fanfics de youtubers, pero sinceramente no importa si no los conoces, suceden en universos alternativos, así que no necesitas saber nada de esos personajes que menciona porque ella misma se encarga de introducirlo en cada historia. Pero lo importante no son sus personajes, sino lo enfermizo que se comportan.

Ñoh~ es un genial ejemplo de que el arte no tiene reglas. En este caso, no tiene reglas morales.

Ella retrata con un aterrador realismo escenas violentas, psicológicamente complejas y duras que podrían revolver el estómago a más de uno. No solo se basta de poner sangre y entrañas por dóquier, sino que la carga emocional de sus historias te va a pesar en los hombros mucho tiempo. La tortura que sus personajes sufren nunca es solo física, los destroza psicológicamente, se ensaña con ellos hasta romperlos y ¿La moraleja? Eso es lo mejor: no hay.

Son historias crudas donde cosas grotescas y eróticas se unen de una forma espeluznante por lo natural que parece, donde lo asqueroso y lo sexual tienen límites desdibujados y donde, desde luego, no vas a aburrirte.

Yo, personalmente, hace bastante que no la leo porque sus historias, al ser tan cortitas y todas de índole parecida, no me dejan sentirme demasiado apegada a los personajes, aunque los amo, y últimamente eso es lo que busco. No obstante, eso no la hace menos genial ni mucho menos. Te la recomiendo si quieres una lectura rápida, pero nada ligera y si tienes ese toque sádico o masoquista (o quizá ambos) que no le da la espalda ni a los morbos más perversos.

Si quieres leerla, aquí te dejo su hermoso perfil: https://www.wattpad.com/user/NohNohNohNoh

Muchas gracias por leer mi blog, sígueme aquí o en wattpad ¡Y no olvides comentar!

Recomendación de mangakas yaoi: Harada

¿Quien no conoce a Harada? Si la respuesta es tú, es hora de que la conozcas. Ella es una mangaka bastante famosa en el mundo del yaoi, en especial en los sectores que buscan a la ver crudeza y realismo. Yo, como bien dice el título, la recomiendo, pero ¿Por qué? Ahora mismo haré una lista de razones para que si no te convence una, te concenza otra.

Antes que nada debo advertirte de que si eres sensible y no disfrutas de historias duras y trágicas, este no es tu lugar, pero si le das una oportunidad a esta autora te encontraras no solo con cosas que te revolverán las tripas, sino también el corazón.

Aquí la lista de razones por las que Harada es tan, tan maravillosa (y espeluznante):

  1. La cantidad de trabajos que tiene. Todos hemos oído alguna vez que calidad y cantidad no son lo mismo, pero para nuestra suerte parece que Harada se pasa esa norma por el forro. Elle suele escribir one-shots, pero escribe muchos y muy variados, así que si un trabajo suyo te sabe a poco siempe vas a tener otro del que disfrutar.
  2. Sus dibujos. Sus mangas no solo tienen una poderosa narrativa, sino unas imágenes geniales, sus trazos están llenos de intención y exageran solo lo justo para formar y deformar, para ser realista, pero no simplista, pero, sobretodo, para causar un efecto. Y es que ninguno de sus dibujos te va a dejar indeferente y eso te lo prometo. Los cuerpos que dibuja están tan llenos de expresión y vida que me dan escalofrío y los rostros… oh, los rostros… Aquí me faltan las palabras y me sobran las imágenes, por eso dejaré algunas como ejemplo:

4. Los temas que toca. Harada escribe historias muy diferentes sobre temas muy similares y desde géneros que se entremezclan. A veces usa el drama, otras la comedia y siempre llevan un toque de erotismo y horror. Uno podría pensar que tantas cosas juntas forman una amalgama confusa, que si un manga es un género que sea solo de ese porque tantas cosas a la vez no pueden salir bien. Y es cierto que es difícil hacer una mezcla así, pero es un reto que Harada supera y con creces. Esa forma que tiene de, por ejemplo, poner a un personaje en extremo optimista frente a una vida desgraciada (en el manga yamamoto) o de crear no solo a uno sino a dos personajes que son a la vez víctima y abusador (en el manga nii-chan) son formas magistras de calcar la complejidad de la vida y de los seres humanos. Harada escribe sobre situaciones duras y difíciles (escribe sobre violaciones, prostitución, pobreza, pedofilia, suicidio, sobre mafias, familias disfuncionales, relaciones tóxicas, traumas, dependencia emocional, automutilación, etc.) pobre la vida es dura y difícil y porque la complejidad humana no puede reducirse a personajes estereotípicos, a personajes simples con sentimientos claros, a buenos y malos, a héroes y villanos.

5. La forma en la que trata esos temas. Madurez. Esa es la única palabra que necesito para describir la manera en que maneja temas tan delicados. Lo hace con madurez. Muchos fans del yaoi y críticos de este género tienen una queja principal: el yaoi romantiza las violaciones y otras conductas tóxicas (secuestros, dependencia emocional, acoso y comportamientos que van por esta línea). Muchos critican esto por ser inmoral, yo, que creo que el arte no está al servicio de la moral, lo critico porque muchas veces es poco realista y si los personajes no piensan, sienten y actuan como personas la inmersión es mínima y el apego con la historia nulo. Si un personaje se enamora de su verdugo, de su abusador, de su violador o incluso de su asesino, no puede ser de la noche a la mañana y sin expliación alguna. Harada entiende esto y hace las cosas más que bien. Muestra los actos viles como lo que son, no disfraza o edulcora las inmoralidades, tampoco las censura. Es por ese realismo crudo que sus historias nos dan tanto morbo.

Pondré un ejemplo ya para acabar usando el dj de Gintama (uno de muchos) llamado Mienai Kusari. En él uno de los personajes es secuestrado y recluido en una habitación solitaria donde solo tiene la compañía de su abusivo captor, que lo visita solo para hacer uso de él como si fuese un objeto. Durante su estadía ahí podemos ver como la víctima atraviesa diferentes estados de ánimo que pasan por la sumisión iniciándose en la confusión y la ira y terminando en la desesperación. La víctima, acostumbrada a una rutina en la que se aburre y se siente solo hasta que el captor llega, termina asimilando este estilo de vida hasta el punto en que, sin el captor, la soledad le abruma tanto que acaba buscándolo, llamándolo. Desarrolla una enfermiza, pero realista, dependencia emocional hacia la única persona a la que ve mientras está ahí encerrado. Además, cuando Harada dibuja los actos horribles que el captor hace y disfruta, no nos miente sobre cómo se siente la víctima y para explicarlo mejor dejaré una imágen que creo que lo ilustra a la perfección y que cerrará esta recomendación:

Opinión: manga »Henai Maotoko-hen»

Henai Maotoko-hen es un manga yaoi de un solo capítulo escrito por Harada, aunque tiene un toque algo distintos a sus trabajos usuales, más adorable.

En las primeras páginas la historia nos abofetea con fuerza ya que pasa a la acción sin preliminar alguno, lo cual le da realismo. Se trata, aparentemente, de una invasión del hogar que se sigue de una violación y estas cosas tienen que ser abruptas, de ahí que su narración se también así.

El intruso, de cuyo rostro solo vemos una maliciosa sonrisa, humilla verbalmente a su víctima y lo trata con cierta rudeza, pero este está visiblemente excitado. Esto último nos resulta raro mientras lo leemos: podemos ver a la víctimas asustada, avergonzada, forcejeando por escapar hasta el último momento y llorando cuando todo termina, entonces ¿Por qué disfruta?

Hallamos la respuesta justo cuando el abusador se va y da media vuelta para volver y consolar a su víctima que resultaba ser su novio ¡Exacto! Todo era un role-play orquestado y no por el presunto violador, sino por la víctima. De hecho vemos al novio de la falsa víctima quejándose por tener que probar una práctica como esa y pasando verguenza al tener que hacer un papel y fingir.

Con esto Harada no solo ilustra una encantadora y caliente escena de la vida íntima de una pareja que ha decidido experimentar, sino que nos conciencia un poco a nosotros, el público. Por mucho que estemos leyendo mangas (yaoi o no) o consumiendo pornografía que incluye violencia e incluso violaciones, si eso nos gusta es porque es nuestra fantasía. Y de eso se trata: de fantasía, de ficción. De que en la vida real estas cosas solo son divertidas si hay consenso y que por mucho que ella escriba y describa actos horribles, no los defiende.

Yo, personalmente, creo que ese es un importante mensaje dado desde la voz de una autora polémica que se atreve a tocar temas como estos de una perspectiva no-moralizante y que no subestima a sus lectores.

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